No sabes lo que daria, por volver a saborear tu nombre, Y es que a miel me saben los labios, si de mi boca sale, tu nombre, y aun marchitas las hojas, de los arboles, y aun frio el corazón, revestido de cañas, se enciende de bendita indecencia, y arden en mi mente palabras. que los recuerdos avivan, si mi garganta pronuncia, tu nombre Adoro cada letra, adornando a la pluma que labra.... Para que al final, de mis alientos, me salga tu nombre, desde dentro del alma, sin abrigar ni enojos, ni enfados, que solo tu nombre me basta .
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